Guru Rinpoche y las dakinis
Os escribo desde la cueva de Guru Rinpoche en Tso Pema. Me gustaría poder enviaros este olor tan intenso pero habrá que esperar -poco, creo- a tener acceso a esta tecnología. De momento, entonces, bendiciones y esta historia: Me encontráis en mi habitación de Sherabling, rebelándome contra el mundo -y, fundamentalmente, contra mi misma- y comenzando a asfixiarme con el calor -interno y externo- cuando una dakini de Holyisland pasó a buscarme. En su vuelo ligero se acercó a mi habitación en el mismo momento en el que yo salía a su encuentro. Así que después de un saltito hacia atrás de sorpresa ante la inmediatez del movimiento en pleno balcón veo como, sin mi permiso, salen de mi boca las siguientes palabras: -- Si me esperas diez minutos me voy contigo. Y así fue. Volamos las dos hasta el lago, en un camino lleno de curvas, baches y templos. Todo se organizó para nosotros y la comida, los buses y los mejores asientos se nos ofrecieron, generosos. Giramos el lago y la dakini se present...