Sin agua y sin luz.
Parece ser que normalmente aquí se vive con un par de horas de electricidad al día y graves restricciones de agua. Por culpa de la política, dicen. El día que llegué una profesora, muy buena, de Tibetano me dijo que llevaba dos semanas sin ducharse, su hija que la acompañaba, también. Yo he tenido suerte y las circunstancias se han invertido: dos horas al día sin luz y agua siempre excepto los dos últimos días. Me hizo recordar la cantinela de Holyisland: If it is yellow let it mellow if it is brown flush it down que traducido, a mi manera, viene a ser: Si es amarillito déjalo tranquilito si es marrón dale un chapuzón.