Historias de Nepal - Final de la historia
Pues al fin, ya de vuelta y organizada de nuevo en Sherabling. No ha sido fácil: Me ha pillado la "huelga salvaje" una vez que todos los "nigumitos" os fuisteis. De pronto no había taxis, ni buses, ni tiendas abiertas, ni cajeros automáticos, ni restaurantes. Sólo un calor insoportable... ...y Rimpoché, claro, que nos hizo cantar y bailar y parecía bien contento. Poco a poco fuimos - Diane, Lynn, John, Xristina, Janis y yo- descubriendo pequeños rinconcitos con vida en la ciudad. La dueña del Double Dorje, que me conocía del año pasado, nos hacía entrar por la puerta de atrás y nos daba de comer. Y en el camino al monasterio de Rinpoché había un ciber que abría de vez en cuando. Llamando a la puerta de metal de uno de los cajeros y diciendo "abracadabra" el policía que estaba dentro te abría la puerta y EMAHO, el cajero funcionaba. La situación empezó a ponerse complicada cuando por un lado me caducaba el visado de Nepal y por otro no tenía permiso para ...